Soy completamente tuya
cuando deslizas tu aliento
desde mi boca hasta mi pecho,
cuando me quemas sin humo
con mordiscos y saliva,
cuando se apodera tu lengua
de la humedad que peca
en el ángulo concupiscente
que forman mis piernas...
rodeando tu cuello.
Me enseñas la vida, y vivo,
en cada latido genital
que pulsa bajo tus dedos.
Te haces sed en mi boca,
intimidad que vibra,
que huele, que tiembla...
Y me vuelves fruta
enloquecida en tus labios,
fruta obscena dialogando
despacio, muy despacio,
con tu lengua...
sábado, 23 de abril de 2011
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