Amaré tu piel sobre todas las cosas,
evanescida en la ceremonia
de lamer el palpitar de tu tiempo,
transpirando caricias
que se ahoguen de amor
en el reclamo trémulo
que dibuja una coordenada
que se encaracola a tu cuello,
tu cintura... donde convergen tus piernas.
Enterraré mis labios
en las arenas movedizas de tu vientre,
desatando el gemido que calla tu ingravidez,
desacatando la razón salobre de tu ombligo,
siendo un génesis de lengua... mojándote...
Escribo "comeré tu boca"
y zozobra el desnudo de mis manos
inferido en un pozo
de los más puros y oscuros deseos,
proyecto mi hambre a la estancia viva
que me tienden los latidos de tu cuerpo.
Te toco... Me toco...
Suelto las riendas y se despeina mi beso
para perder el rumbo en todo tú,
tu voz ahora tiene el aroma de mis dedos
imaginando la magia de amanecerme en ti,
escribo de nuevo "amaré tu piel sobre todas las cosas",
y me quedo suspendida, como un cáliz abierto
al descorche tibio de tu vino...
miércoles, 29 de diciembre de 2010
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