Pequeña princesa
de romántico Abril,
que bajo la luna
en el mar,
te regaló su amor,
y ahora,
lejos de la resaca
de sus olas,
la añoranza sube
la marea en el corazón,
que se vuelve barco
encallado en la arena,
esperando quizá
una señal en la brisa
que convierta
tu corazón
de nuevo en marinero,
esperando vestir
la añoranza de tu Abril
con su alma de sirena.
Todos los derechos reservados
Celsa Barja © 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario